Víboras Vs. Culebras 

 

La clasificación de ofidios planteada en el título, en la cual el término "víbora" apunta a identificar un ofidio venenoso y "culebra" a uno inofensivo (recuérdese que esto está escrito para Uruguay)o no peligroso para el hombre no es un método convencional o científico. Surge de la nomenclatura de una especie venenosa europea, que nuestros colonizadores introdujeron en nuestro lenguaje habitual.

 

Los ofidios, entre nuestros reptiles, son habitualmente víctimas sistemáticas de la falta de información de las personas que los enfrentan y los eliminan.

Muchas veces esto es causado porque en el cine o la televisión, aquello que vende tiene que ver con las especies peligrosas, por lo cual lo que se ve, tiene que ver, más que nada, con cobras o cascabeles, o demás especies venenosas y con historias macabras.

La consecuencia suele ser que cualquier cosa que cometa el "delito" de reptar está condenada a muerte por las dudas.

Suele olvidarse que lo que se ve en esos casos suele provenir de medios foráneos, lo que implica también una fauna y un entorno diferentes al nuestro.

 

Existen motivos culturales ancestrales que hacen que los ofidios sean mal vistos, personificaciones de seres malignos como las que surgen de la Biblia, por ejemplo, que los condenan por el simple hecho de ser diferentes. Vieja historia para la especie humana...

 

La finalidad básica de estas páginas consiste en colaborar para evitar situaciones de riesgo para los seres humanos y al mismo tiempo evitar muertes innecesarias de especies inofensivas y muchas veces beneficiosas. Si logramos que además el lector sea capaz de reconocer y almacenar algún dato de observación personal recabado en el campo, tal vez hayamos logrado un nuevo amigo de estos animales por demás interesantes.

 

 

 

               OFIDIOS EN URUGUAY

 

En nuestro país existen algo más de treinta especies de las clasificadas como "Serpentes", suborden que incluye nuestros diferentes ofidios. De ese número solamente cuatro son peligrosas para el hombre.

 

De ellas, dos especies están en franco retroceso, sea por la captura y muerte a que se las sometió o por la competencia por el hábitat, lucha en la cual la especie humana las viene venciendo rápidamente.

Esas dos son la Coral y la Cascabel.

 

Las otras dos especies son la Crucera y la Yara o Yarará.

Se ubican en 14 de nuestros 19 departamentos. Con un mínimo de precauciones es posible evitar accidentes con cualquiera de las cuatro.

 

 

En el cuadro y las fotos va una lista de las características visibles (sin aproximarse demasiado) para diferenciar un ofidio venenoso (víbora) de una culebra inofensiva.

 

 

VIBORA

CULEBRA

CABEZA

Triangular        

Redondeada

CUELLO

Bien marcado

Poco o nada

COLA

Corta y bien marcada

Continuada con el    marcada cuerpo sin diferencias      marcadas

COLORES

Dibujos bien marcados o anillos bien enteros con rojo

Lisos o diseños pocos regulares

 

 

 

                               EXCEPCIONES

 

Como toda regla, las medidas que utilizamos habitualmente para diferenciar culebras de víboras también tiene su excepción. Existe en Uruguay una especie de víbora, la Coral o Víbora de Coral, que posee todas las características externas de culebra: cabeza pequeña, redondeada, cuello no marcado, cola mal delimitada, etc.. La presencia de glifos, así como la ubicación del aparato inoculador la presentan como perteneciente a la categoría de proteroglifas.

 

 

De hecho es la única especie de este grupo que habita en nuestro país. Por otro lado y para la tranquilidad de todos, el poco desarrollo, la pequeña cabeza, los glifos pequeños y con canal abierto, así como el temperamento poco agresivo hace que este animal no esté dentro de las estadísticas de accidente ofídicos.

 

 

 

La contrapartida de lo que señalamos antes está dada por una especie de culebra totalmente inofensiva para el hombre, carente de glifos (aglifa), con la conformación de una víbora venenosa.

 

Se trata de la Listrophis d'orbigny, conocida como Falsa Coral por la presencia de los colores amarillo, negro y rojo.

A diferencia de la Coral, el color rojo es visible sólo cuando el animal levanta y enrosca la cola (señalando el rojo como color de alerta en la naturaleza).

 

En la Coral verdadera, los tres colores se presentan de forma claramente alternada, formando anillos completos. El color de fondo en esta especie es el negro, sobre los que se ubican los anillos rojo y amarillo formando tríadas.

 

En la Falsa, los colores dorsales son amarillo y negro, a veces y observando con más detalle existen manchas pardas de pequeño tamaño pudiendo también aparecer algún pequeño detalle rojo, sólo visible muy de cerca.

 

La forma del cuerpo, corto, grueso, cabeza marcada, cuello bien definido, cola corta, así como la coloración dorsal hacen que también se la conozca como Falsa Crucera.

De cualquier manera es importante recalcar su total inofensividad. Además, un animal no puede ser a la vez dos cosas.

Si bien tiene características de Coral, también las tiene de Crucera, por lo tanto es lógico pensar que no es ninguna de las dos.

 

Existe otra especie de Falsa Coral (Oxirhopus rombifer) que también tiene características de "culebra" y es una "culebra" inofensiva, que a veces es confundida con una Coral por la presencia de los colores rojo, negro y amarillo. Sin embargo no presenta anillos.

Presenta rombos dorsales de color negro, con manchas rojas sobre fondo amarillo.

 

 

 

Hugo C. Combi