BERNARDO BONILLA E-Mail: bbonilla@iibce.edu.uy
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
HISTORIA NATURAL DE L. miliaris
CORTEJO Y APAREAMIENTO
CONCLUSIÓN
AGRADECIMIENTOS
GLOSARIO
BIBLIOGRAFÍA
El presente artículo tiene como principal objetivo realizar una contribución al conocimiento de la biología reproductiva en cautiverio de Liophis miliaris, especie de culebra autóctona. Liophis miliaris es una culebra de naturaleza dócil y fácil mantenimiento. Estas cualidades la convierten en una especie ideal para aquellas personas que deseen iniciarse en la cría y mantenimiento de ofidios en cautiverio. Es bueno decir que es una especie relativamente común y no está en peligro de extinción. También es una especie apta para utilizar como material didáctico en actividades docentes que necesiten el apoyo de un material de trabajo vivo. Desde ya hace un cierto tiempo el manejo de ofidios en cautiverio a comenzado a tener mayor difusión en nuestro medio, pero no siempre es fácil ponerse en contacto con la información necesaria para darle una buena calidad de vida a los animales que se desea mantener. El presente trabajo se realizo en base a una pareja de Liophis miliaris que se mantenían en cautiverio desde el año 1998. A partir de una primera cópula y posterior puesta de huevos se decidió realizar un registro más detallado de cómo es que se daban estos hechos en la vida del animal. A partir del año 1999 se comienza el registro de la actividad de los animales, concluyendo las observaciones en el año 2000.
Este trabajo se realizó en el Museo de Historia Natural de Educación Secundaria “C. A. Torres de la Llosa”, luego de su finalización los ejemplares que se utilizaron para el trabajo fueron devueltos a la naturaleza. Las crías resultantes fueron cedidas para su mantenimiento en cautiverio.

Liophis miliaris es un ofidio que presenta la típica morfología de la familia Colubridae: cabeza ovalada, ojos grandes con pupila circular y dentición aglifa.
La coloración es de tonos pardos, oliváceos y amarillos dependiendo de la zona, presentándose en un diseño “sal y pimienta”. Pueden presentar una serie de ocelos a lo largo de los flancos. Estas comienzan en el cuello (a veces a partir de una mancha en forma de collar) y al acercarse a la cola comienzan a fusionarse en una sola línea. Estos patrones pueden variar ligeramente de un individuo a otro.
Su distribución geográfica abarca desde las Guayanas hasta el norte de Bs.As. En el Uruguay se la encuentra en casi todo nuestro territorio.
Habita en cañadas, cerca de humedales, charcas temporarias y cursos de agua con vegetación del tipo palustre (camalotes, juncos, etc.) que le brinda refugio y posibilidad de encontrar las presas que constituyen su dieta: peces, anfibios y sus larvas.
Localiza sus presas mediante el olfato y el tacto cuando nada, o a través de la visión cuando acechan sobre la superficie.
Es una especie ovípara, existiendo registros de puestas de 7 huevos hasta 17, muchas veces dispuestos en conglomerados.
Suelen mostrarse activas en las horas de mayor calor, aunque en otras latitudes hay registros de actividad nocturna.
De temperamento tranquilo, en caso de peligro trata de escapar buscando refugio en el agua. Si se siente atrapada expulsa por la cloaca el contenido de unas glándulas con olor nauseabundo; puede achatar ligeramente el cuello para intentar intimidar a su agresor. No se tiene conocimiento de que intente morder para defenderse. En cautiverio estos comportamientos desaparecen rápidamente, siendo un animal que se adapta casi de inmediato a condición de que se le mantenga de forma adecuada.
Cuando se decide mantener en cautiverio un animal es necesario ofrecerle una serie de condiciones para que se puedan adaptar al mismo con el menor “estres” posible. Estas condiciones de mantenimiento derivan de la previa observación de su conducta y de las necesidades fisiológicas. Un vez que esto se logra es muy probable que llegado el momento en que los animales a nivel fisiológico estén preparados la reproducción se dé sin problemas.
El terrario que se utilizó para acondicionar la pareja de L. miliaris fue un viejo acuario con una tapa en la parte superior provista de una malla de tejido suave, esta permitía la ventilación pero no la fuga de las culebras. Las medidas del terrario son las siguientes: 150 cm de largo, 30 cm de altura y 30 cm de ancho.
Como sustrato se utilizó papel de cocina, al ser muy absorbente y suave, demostró ser un material excelente como sustrato.
Dentro del terrario se colocó una caja de plástico opaca que ofreciese refugio a los ejemplares cuando quisieran sentirse a resguardo o simplemente descansar.
Como ayuda para facilitar el proceso de la muda de piel se colocó en uno de los extremos del terrario una baldosa, esta ofrecía una buena superficie rugosa para restregarse.
A modo de “bebedero / bañera” se utilizó un recipiente de poca altura y de dos litros de capacidad.
Como calefactor se utilizó la siguiente instalación: una maceta de barro de 20 cm de diámetro, en el interior se colocó un portalámparas de cerámica con una lámpara incandescente de 60 watts. Esta se colocó sobre una baldosa que le servía de base, este montaje mantenía una temperatura de 36º C en los bordes de la maceta. Las diferencias extremas de temperatura dentro del terrarium era de 36º C junto al calefactor y de 22º C en los lugares más alejados del mismo.
Las fuentes de luz utilizadas fueron la luz natural que penetró a través de una ventana, complementada con una lámpara de 100 watts que iluminaba la habitación. La cantidad de horas de luz por día que recibían los animales era de 12 hrs aprox., de 7 a.m. a 19 p.m.
El alimento utilizado fueron ratones previamente muertos que luego de tomar la temperatura ambiente se impregnaban con olor a carne de pollo o pescado. Esta dieta fue consumida sin problema alguno por las culebras que tan solo con presentárseles la comida delante la tomaban ávidamente.
Este dieta (a base de ratones)garantiza un correcto balance de nutrientes, evitando las patologías originadas a las carencias dietéticas. El alimento era ofrecido cada siete días, comiendo hasta saciarse en cada ingesta. El ejemplar hembra (de unos 95 cm de long) consumía dos ratones adultos en cada ingesta; macho (de unos 75 cm de long) consumía un ratón adulto en cada ingesta.
Antes de instalar a los animales en el terrarium fueron tratados con un antiparasitario interno (febendazole*). Este se administró por sonda vía oral, a partir de una proporción de 50 mg/Kg se administró 40 mg a la hembra y 18 mg al macho. Los animales provenientes de la naturaleza suelen estar parasitados, sobre todo por nematodos. Por esto es necesario realizar una correcta desparasitación, más aún previo a la reproducción debido al desgaste fisiológico que esto significa.
*(En reptiles: se utiliza una normalmente dosis de 30 a 50 mg/kg, dependiendo del grado de infestación y la especie a tratar).
Esta pareja de culebras durante su mantenimiento en cautiverio (abril/98 hasta marzo/00) hibernó durante todos los períodos de frío, este período comprendía desde mediados de abril hasta comienzos de septiembre. Este período de receso y baja de temperatura es necesario para estimular tanto la producción de esperma en el macho como para inducir a la hembra a la ovulación.
En el verano de 1999 se observa un cortejo y posterior cópula, no se registra al detalle pero marca un antecedente. Luego al comenzar el período de frío cada ejemplar se coloca en recipientes individuales solo con sustrato y se mantuvieron en un lugar resguardado pero a la temperatura ambiente propia de la época. Cada cinco días se revisó el estado del animal y su evolución (cambio de sustrato, estado de hidratación, etc).
Al salir del período de hibernación se instalan en las condiciones descritas en Materiales y método, se desparasitan y se comienza a suministrar el alimento. La hembra luego de aumentar notoriamente de peso realiza una postura el 24/12/99, fecundada por el esperma del apareamiento del verano anterior. (Mas adelante se describe su incubación)
El 9/2/00 se observa cómo el macho comienza a mostrar un marcado interés por la hembra, siguiéndola constantemente, reconociéndola por medio del olfato y restregando su barbilla en la región de la nuca de la hembra.
Este comportamiento comienza a intensificarse, no solo estimulando con su cabeza sino con todo su cuerpo que se halla sobre la hembra.
Aproximadamente durante 20 hrs, se observó períodos de actividad que duraba 10 segundos con descansos de 2 minutos al comienzo; hasta alcanzar periodos pico de actividad de 2 minutos de “serpenteos” por parte del macho, con descansos más prolongados de 15 minutos.
El resultado del cortejo se pudo apreciar al otro día comenzando cuando se comprobó que ambos animales estaban unidos por sus cloacas.
El macho posee para la cópula un par de hemipenes, introduciendo uno de estos en la cloaca de la hembra. Allí el hemipene adquiere mayor tamaño, asegurando la unión. La cópula duró aproximadamente 16 hrs. Luego de esta se separó en terrarios individuales a los ejemplares para alimentarlos y que recuperen energía. El cortejo y apareamiento les produce un desgaste importante, sobre todo al macho que es el que despliega mayor actividad.
Este esperma es almacenado por la hembra, que lo utilizaría para fecundar la ovulación luego de la próxima estación fría.
A continuación se describe la incubación y nacimientos de la puesta realizada el 24/12/99.
La puesta realizada el 24/12/99 estaba constituida por seis huevos, de forma alargada, cáscara blanquecina y de un tamaño homogéneo. Estos estaban fecundados por el esperma del apareamiento realizado eb febrero de 1999.
Se colocaron en un recipiente plástico, dentro de este recipiente se colocó una capa de papel de cocina humedecida y se taparon dejando unos pequeños orificios para que hubiese una cierta ventilación. Los huevos no se colocaron directamente sobre el sustrato, una pequeña bandeja de poliestireno los mantenía a salvo de un contacto directo con la humedad.
Luego de 62 días de incubación a una temperatura ambiente promedio de 23º C se observó cómo la cáscara de algunos huevos presentaba muestras de un inminente nacimiento.
Para tener un mejor manejo de los neonatos se les ayudó a salir del huevo y se les colocó en un contenedor con papel de cocina húmedo como sustrato, la temperatura a que se los calefaccionó era de 25º C.
Al cabo de cuatro días las crías comienzan a mudar de piel, luego de esto se les ofreció como alimento peces y renacuajos adecuados a su tamaño que aceptaron sin mayor problema.
El mantenimiento en cautiverio de una pareja de Liophis miliaris y el registro de su actividad a permitido establecer ciertas pautas sobre su ciclo reproductivo.
Liophis miliaris se aparea al promediar el verano. Con la llegada del otoño comienza su período de hibernación que se extiende hasta la llegada de los primeros días templados de septiembre. Durante este período la hembra almacena el esperma.
Una vez que retoma la actividad la hembra se alimenta en abundancia. La disponibilidad de alimento hace que cuanto más alimento consume mayor es el número de huevos que engendra y de puestas que realiza.
Durante este período es que se fecundan los huevos, que luego son puestos al finalizar la primavera, después de un período de incubación( que en cautiverio fue de 62 días a 23º C) nacen a fines de febrero.
Como forma de visualizar con mayor claridad esta secuencia de hechos se adjunta el siguiente esquema:
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NUEVA COPULA |
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COPULA |
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1999 |
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2000 |
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Este trabajo fue realizado en función de una pareja de la especie. Para formarse una base más sustentable habría que tomar datos de una muestra mayor de animales.
De todos modos estos bien pueden servir para aquella persona que decida mantener esta especie.
Como se dijo en la introducción, Liophis miliaris es una especie fácil de manejar e ideal para comenzar a adquirir experiencia práctica en el cuidado de ofidios en cautiverio antes de pasar a especies de mayor complejidad en su mantenimiento.
Se agradece a el Sr. Miguel Siciliano, director del Museo de Historia Natural de Educación Secundaria, por su apoyo invalorable en la realización de este trabajo; al Sr. David Favius, por la ayuda y el asesoramiento brindado, especialmente en la desparasitación de los ejemplares.
También se agradece al Prof. Roberto Capocasale (Depto. de Zoología Experimental, IIBCE) por el asesoramiento en la redacción y posterior corrección del texto.
Finalmente se agradece al Sr Felipe Cantera por brindar un espacio para la publicación del mismo.
La fotografía del ejemplar de L. miliaris es de Aqua Terra y muestra un ejemplar adulto en óptimas condiciones.
Marques, O.A.V. & Souza, V.C. 1993. Nota sobre a atividade alimentar de Liophis miliaris no ambiente marinho (Serpentes, Colubridae). Rev. Brasil. De Biol., 53 (4): 645-648.
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Mus. Cien. PUCRS, Sér. Zool.; 1
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Aglifa: Serpiente en cuya dentición no aparecen dientes especializados en la inoculación de ponzoña, por tanto presentan un riesgo mínimo para el hombre en caso de mordedura.
Colubridae: Familia de ofidios con un gran número de especies, en general se caracteriza por presentar cabeza ovalada, carente de dientes especializados en la inoculación de ponzoña (aglifos) o presentes en la parte posterior del maxilar superior(opistoglifos). Suelen tener escamas lisas y la cabeza cubierta de placas (caracter compartido con los Elápidos). En general no representan riesgo alguno para el hombre. Dependiendo del autor consultado el número de especies que se le adjudica a la familia supera las 2500. Presentan gran cantidad de formas y adaptaciones a los más variados hábitats.
Hemipenes: Organo copulador propio del suborden Squamata (Serpentes, Lacertilia y Anfisbania) que es doble y suele presentar distintos tipos de “ornamentos y espinas”. Este órgano en el momento de la cópula adquiere un tamaño mayor que permite mantener unidos a los animales y asegurar la fecundación.
Terrario (lat: terrarium): Recipiente destinado a mantener y críar animales de hábitos terrestres, del mismo modo que en un acuario se mantienen animales de hábitos acuáticos y en un paludario animales de hábitos anfibios.